Ahora bien, hay ocasiones en las que a la pregunta ¿Cómo estás? a personas como yo les gusta responder con la siguiente frase: "muy mal"
Pues bien, también voy a romper con es mito.
No estoy muy mal porque conseguí una plaza en la Cancillería en tiempos de crisis;
No estoy muy mal porque concursé contra muchas personas y gané limpiamente mi lugar;
No estoy muy mal porque en las últimas borracheras no me ha dado cruda;
No estoy muy mal porque tengo excelentes, originales y peculiares amigos;
No estoy muy mal porque tengo muchos planes (momento, puede que esté algo mal porque no he avanzado en la tesis, o porque esté enojadísima porque no me han contestado un correo, o porque no he superado aquel viejo amor, o porque me encuentre en un estado de confusión, pero.... la verdad es que)
No estoy muy mal porque, a pesar de todo, soy una fregona.
Pues bien, también voy a romper con es mito.
No estoy muy mal porque conseguí una plaza en la Cancillería en tiempos de crisis;
No estoy muy mal porque concursé contra muchas personas y gané limpiamente mi lugar;
No estoy muy mal porque en las últimas borracheras no me ha dado cruda;
No estoy muy mal porque tengo excelentes, originales y peculiares amigos;
No estoy muy mal porque tengo muchos planes (momento, puede que esté algo mal porque no he avanzado en la tesis, o porque esté enojadísima porque no me han contestado un correo, o porque no he superado aquel viejo amor, o porque me encuentre en un estado de confusión, pero.... la verdad es que)
No estoy muy mal porque, a pesar de todo, soy una fregona.
2 comentarios:
Estamos amiga. Estamos, que ya es ganancia en tiempos de crisis. Estamos, a pesar del mal de hombres (que no de amores, porque para amar necesitamos admirarlos... y les falta). Estamos, porque hay gente que aunque quiera no logra llegar a donde llegamos. Estamos, porque somos amigas de borracheras y de la vida. Estamos, que ya con eso es suficiente, porque no necesitamos pretender que estamos bien o mal porque lo bueno se nos nota y lo malo lo escondemos. Estamos como nunca y como siempre.
Así es, no todo parece tan deleznable, después de todo, y siempre hay que plantarle buena cara a las adversidades, que son bastantes. Hasta pronto, Betty. Hace siglos que no me paseaba por tu blog y hoy quise pasar a saludar.
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