Así como yo nunca he entendido nada de mecánica
mi abuelo tampoco entiende mi poesía y mi pasión por el rumano;
supongo que por eso que buscó
Moldavia en un atlas para ubicar dónde se publica
desde 1932 la revista Viaţa Basarabiei.
"Moldavia se hizo estado independiente en 1991
con la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
y todavía era parte de Rumania en la Segunda Guerra Mundial,
cuando tu abuela trabajaba en una fábrica de cerillos
en la colonia Obrera," me dice con tono de historiador.
Mi abuelo nunca ha entendido mis poemas
ni yo el ruido de sus motores. ¿Cómo iba pensar en Moldavia, si nació en una ranchería en Coroneo, Guanajuato?
Algo pasó en Coroneo que se extraviaron todas las actas
del Registro Civil. Dicen que mi bisabuela se llamaba a Cresenciana
pero mi Anita se llamaba Ana y los sábados en la tarde
me gustaba escucharla decir que la detuvieron por llevar parque en los años de la Revolución.
Mi abuelo lleva dos horas sumando y restando números en una servilleta,
luego saldrá por el pan y calentará agua para su canario.
El pueblo de donde viene no aparece ni en google maps.
Ahora abre el almanaque en la página 40
y la sostiene con su servilleta matemáticamente entintada,
sólo para decirme: "¡Qué bonito todo lo que escribes, chula.
Hay un pueblo cerca de Chişinău que me recuerda tanto a Coroneo!"
