Sin el consuelo de la primera palabra
me acostumbro a la lentitud de tu cuerpo
Con el rumor de un llanto extranjero
comenzaré el ritual
Ven, juntemos dos abismos antes del crimen
Dime qué nostalgias debo cavar en tu cementerio
para verte llover
Voy a hendir en tu silueta un sacrificio
y en el perímetro de mi vida,
con el pudor intacto,
seré sólo un instrumento de la humedad